Diego Simeone

Diego Simeone

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Diego Simeone (El Cholo) más personal y cinco cosas que quizás no sabías del argentino.

Es un obsesionado con ganar a toda costa. Pero el técnico argentino también se motiva por algo aún más profundo que los resultados.

Es su filosofía: «En la vida, hay que creer».

Con ese lema, lleva casi cuatro décadas ligado al fútbol, triunfando tanto como jugador o desde el banquillo, ahora con el Atlético de Madrid, haciendo que el éxito sea posible.

Eso es lo que busca nuevamente a partir de este miércoles con el único trofeo que tuvo alcance de la mano pero que nunca pudo tocar: la Orejona, la gloria de la Champions League.

Su rival es el Juventus de Cristiano Ronaldo, el mismo jugador que vestido de blanco lo hizo despertar dos veces de ese sueño.

Será otra oportunidad para creer, para que el Cholo se aferre a la filosofía que le ha dado forma a su vida.

Te ofrecemos cinco ejemplos que quizá no conocías recogidos por los periodistas de la BBC, Martin Mazur y JM Pinochet .

1. «Recuerda mi nombre»

Cuando tenía 17 años de edad, Diego Simeone fue llamado por primera vez a la selección sub20 de Argentina.

Los jugadores fueron citados en la sede de la Asociación de Fútbol Argentina, AFA, para salir al campo de entrenamiento.

Llegó temprano y tuvo que esperar. Cinco, 10, 30 minutos. Había algo extraño. Se preocupó.

Se acercó a un kiosco para comprar el periódico y preguntó si por casualidad había visto a sus compañeros.

«Ellos ya se fueron. ¡A las 7 de la mañana!», fue la respuesta.

Diego Simeone se encontraba con Antonio Mohamed, otro de los convocados, y ambos entraron en pánico.

«Nos pusimos pálidos y rápidamente nos dimos cuenta que tuvimos mal la hora del encuentro», recordó Mohamed.

«Corrimos al metro, llegamos a la estación central y de ahí tomamos dos autobuses para tratar de alcanzar al equipos. Nos montamos en el primero bien, pero nos dimos cuenta que nos habíamos quedado sin dinero», agregó.

Mohamed recuerda cómo Simeone se dirigió al conductor.

«Mira bien esta cara. Un día será futbolista profesional. Jugaré por Argentina. Seré una estrella. Recuerda mi nombre y el de él también. No te olvides de nosotros. Solo necesitamos un pequeño favor…'».

Mohamed recordó cada detalle del discurso, de sus palabras, las mismas que convencieron al conductor de dejarlos pasar.

Pero el autobús se detuvo a seis kilómetros del campo de entrenamiento y a los dos nos les quedó otra cosa que correr.

Cuando llegaron, el entrenamiento había terminado.

Empapados de sudor le explicaron lo que había ocurrido al entrenador, Carlos Pachamé.

El técnico habló con el seleccionador de la Albiceleste en ese momento, Carlos Bilardo, quien encantado por la actitud de ambos lo invitó a jugar con el primer equipo.

Ya no hubo vuelta atrás.

2. Director de orquesta

«Simeone fue siempre un líder», contó Bruno Amasino, su profesor de música en el colegio.

«Una vez le ordené que se hiciera cargo de la banda mientras yo tocaba el piano. Tenía que darle las señales a los otros alumnos en los instrumentos de percusión», cuenta.

«Le gustaba decir que era el director, aunque no se tratase precisamente de una orquesta. Pero Diego fue excepcional liderando el grupo», recuerda.

«Siempre estaba pensando en fútbol, fútbol y fútbol. Una vez le dije: ‘Diego, ¿qué estás haciendo con tu vida? Tus notas no se ven bien'».

Y su respuesta fue: «Profe, no dude de mí, seré futbolista».

«Mi primera reacción fue decirle que no viviría de eso. Ahora cuando lo veo, todavía me rio de falta de confianza».

3. «No tenía ni idea dónde iba»

Tomar decisiones rápidas siempre ha sido una parte importante de la personalidad de Simeone.

Todo comenzó cuando su representante lo llevó a un cuarto en la sede del club Velez Sarsfield y le preguntó si quería jugar en Italia.

En ese momento tenía 19 años y solo 15 minutos para responder. De lo contrario se caería la oferta del Pisa.

«No había celulares ni nada, por lo que no pude llamar a mis padres para saber qué pensaban», comentó Simeone.

«Al final pensé en todas las fotos que había visto en los periódicos de argentinos jugando en la Serie A y acepté».

«Pero no tenía ni idea de dónde iba. Incluso no me había dado cuenta que en Europa era invierno cuando en Argentina era verano, por lo que no empaqué apropiadamente».

4. «Papá, si te vas no volvés más…»

Simeone contó recientemente una anécdota del momento en que recibió la llamada para ser entrenador del Atlético de Madrid, club con el que ha estado más de 13 años vinculado desde su época de jugador y con el cual extendió su contrato la semana pasada.

«Mi hijo tenía 8 años en ese momento, el más chico, Giulano», le dijo al portal en español de The Coaches’ Voice, sitio que sirve como plataforma para dar a conocer la visión de los entrenadores en el fútbol.

Sentados en un bar de Buenos Aires, Simeone le dijo al pequeño que le había surgido la posibilidad de ir al Atlético de Madrid y que no sabía qué hacer.

«¿Y vas a dirigir a Falcao?», le preguntó su hijo sobre la presencia del delantero colombiano. «¿Y vas a jugar en contra de Messi, en contra de Ronaldo?», agregó.

El Cholo respondió afirmativamente a lo que Giulano, después de mojar el croissant en la leche, reflexionó: «Papá, pero si te vas no volvés más…».

Tuvo razón.

5. Sin miedo

«Yo relaciono el fútbol con el boxeo, con las peleas callejeras», escribió Simeone en su segundo libro, «Creer», que se trata más de un potente

«En ambos casos, siempre hay un momento, un segundo, en el que alguien muestra miedo en sus ojos, en su cuerpo. En fútbol es exactamente igual. Cuando el equipo rival percibe que hay miedo, se aprovechan sin compasión», escribe.

«Tal vez la clave de imponer eso al rival es haciéndoles entender que nosotros no tenemos miedo»..

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